la felicidad no es un lugar

Gustavo Yuste

Santos locos ediciones

2019

lejos de toda perfección

 

Allá afuera, las personas todavía buscan amor,

no importa lo que digan los noticieros.

Nosotros avanzamos juntos por la vida

como abanderados tímidos

en el medio del salón de actos.

Algo puede haber cambiado,

pero es solo el tiempo que pasa.

Ilusos, nos gusta creer

que estamos hechos del mismo material

que los objetos que heredamos:

construidos por fuera de la lógica

de la obsolescencia programada,

pero también lejos

de toda perfección.

Cerca de nosotros, esa heladera vieja

aún sirve para conservar la temperatura

aunque todas las noches

haga un ruido molesto

que solo se escucha

cuando no podemos dormir.


Cuando se vaya el frío

 

 

Dormimos más de 10 horas

después de acumular cansancio

y postergar placer

durante toda la semana.

Cuando despertamos,

notamos que la primavera

se está empezando a acomodar

en el barrio.

Todavía abrazados y tapados,

nos miramos en silencio

y aumentamos la intensidad

de toda demostración de cariño.

A esta altura del año,

de manera casi inconsciente,

siempre surge la pulsión

de preguntarnos qué será de nosotros

cuando se vaya el frío.

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Una rambla en Montevideo

 

Apostar por las formas silenciosas

también tiene que ver con el amor.

Ahora volvemos a casa

con la certeza de que podríamos

habernos quedado horas así,

los dos sentados mirando el río

hasta lograr comprender

que existen algunas cosas

mucho más grandes que nosotros

que también se mueven

en contra de su voluntad.


 

Mareas

 

 

Igual que dos planetas

flotando en el universo,

de manera cíclica

vos y yo

nos encontramos a una distancia puntual

y nunca terminamos de entender

las consecuencias que eso genera.